martes 9 de febrero de 2010

No tiene precio

" No hay mayor tesoro, ni mayor fortuna, ni todo el dinero del mundo, ni precio que valga...tu sonrisa y tus abrazos, hijo mío, no cambiaría por nada mi amor para tí"

lunes 23 de noviembre de 2009

Ser Libre o Libertad


No hay mas preciado deseo del ser humano que ser libre. La libertad es una obsesión constante en nuestras mentas. No hay dictadura que pueda vencer ese deseo, no hay trabajo que por más bien que nos paguen se diluya todo olor de libertad, no hay matrimonio en la cual las partes soliciten momentos libres, se podría enumerar distintas circunstancias pero no es el objetivo.


¿Qué es entonces la libertad?, sino más que un mero ejercicio de nuestro albedrío.

lunes 2 de noviembre de 2009

Mi vida y mi alegría



Mi vida, la paz que llenó mis días de emociones indescriptibles.
Mi alegría, la sonrisa que aparece al soñar

Mi vida, la luz que motiva mis ansias
Mi alegría, la que llega cuando llego


Mis días, de vida y alegría a su lado.

jueves 22 de octubre de 2009

Porqué siento


Si todo anda bien, porqué cambiar nuestras formas.
Si todo anda bien, porqué romper la rutina.
Si todo anda bien, porqué mezquinar nuestros espacios.
Si toda anda bien, porqué arrepentirnos de lo que hablamos.

Qué cosas son iguales, qué cosas se han mantenido con el tiempo, qué rastros hemos dejado para poder encontrarnos.

Porqué siento que los pasillos se han alargado y no encuentro puertas ni fin, porqué siento que mi vida ha cambiado y aveces siento que no he tenido el tiempo suficiente para vivir.


jueves 8 de octubre de 2009

Recordé un sueño

Hoy pude recordar lo que soñé en la madrugada. Estaba en una casa que al parecer era tuya, me presentaste a tu mamá pero la recuerdo con otro rostro y otra figura. Almorzamos y por momentos nos tomábamos de la mano, tú sonreías yo me sonrojaba, tú te acercabas tentando darme un beso y yo no me lo creía. Recorrimos juntos un pasaje típico de la lima virreinal, muy parecido a una quinta, nos detuvimos en un lavadero para mojarnos los rostros y refrescar nuestros cabellos por el sol que agobiaba. Te acercaste y susurraste a mi oído lo siguiente:

“cuando te dije que no esperes de mí una correspondencia igual y que me apena no poder sentir de la misma manera como tú, nunca aclaré cuánto tiempo y tampoco te dije que solo era por este momento y es que dentro de dos horas viajo, espero puedas entenderme, las puertas quedan tímidas de una espera que sí estas, entraras”

“hoy seguimos aquí como dos fuegos sin dejar de arder… hoy, aún seguimos en pie con el tiempo a favor y sin nada que perder”
Mikel Erentxun - Hoy